llovia, no me importaba, yo seguia sentada en esa banca del parque mojandome por completo...
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Jueves, 09 de febrero de 2006
Me gusta estar sin hablar con nadie, estar pensando idioteces, fumandome un cigarro oyendo algun disco pendejo, pero siempre quiero saber de el, de Raul, y cuando no hablamos y no nos vemos no me gusta, auqnue no me gusta aceptarlo porque segun mi personalidad me gusta estar sola y lo llamo y parece que lo molesto, que es repulsiva mi presencia ya sea fisica o no y es cuando mejor quiero estar sola otra vez.
Muchas veces llego a eso que algún día llamaré hogar, pero que de momento se llama casa, huyendo de todas y cada una de las cosas que no acierto, o quizás no quiero entender.
Me dejo caer en la silla, oyendo componer a mis huesos una olvidada melodía, y comienzo el ya viejo ritual de sacar de los bolsillos todos los pequeños objetos que, de alguna forma, me unen al mundo. Un puñado de llaves, un par de bolígrafos, trozos de papel, la agenda,
Me giro entonces hacia el teléfono que espera pacientemente encima de la mesa, prisionero de un cable que lo sujeta a la pared. El no me dice nada, pero me gusta pensar que durante mi ausencia ha llamado alguien, que alguien, en algún lugar, ha decido acordarse de mi, ha descolgado el teléfono y ha sonado un timbre en una habitación vacía.
No tener que llamar yo, que alguien se acuerde,..
Se que la idea es estúpida, una forma de engañarme, o al menos de diluir todo aquello que no me gusta. Pero lo cierto es que a veces es mejor agarrarse al mínimo resquicio, que entrar en la espiral de la derrota.
Pero toda esa falsa felicidad ha terminado. Aunque mi telefono no tiene mucho cable que les recuerde lo que son. Además es capaz de saber quien llama,. Por si esto fuese poco, es capaz de trabajar en la oscuridad, recogiendo todas las llamadas no contestadas y guardándolas celosamente para mostrártelas a la vuelta.
Ahora cuando llego a casa le veo con su mejor sonrisa esperando.
- Qué -. Le pregunto.- ?Ha llamado alguien?.
- Pero qué dices, si hasta para ver si funcionaba tuviste que hacerme un llamada de tu trabajo.
- Vete a la mierda.
- Oye no te pongas así, que yo te aguanto porque me has comprado, prefería estar ahora mismo deslizándome entre las piernas de alguna adolescente.
- callate imbecil-. Le digo antes de ser consciente de estar hablándole a un teléfono.
- Bueno, no te me pongas borde-. Me responde dolido.- Al fin y al cabo yo sólo hago aquello para lo que fui construido. No tengo la culpa de tus problemas.
Mira, en eso tiene toda la razón.
A veces me pregunto si toda nuestra terrible maquinaria de la supervivencia y nuestras increíbles nuevas formas de comunicación, telefonía, correo-e, videoconferencia, internet… no son más que una extraña forma de confirmar nuestra soledad.
Como una jodida antena parabólica de millones de pesos, buscando rastros de vida en un planeta desierto.
Pasa el tiempo y no comprendo porque solo yo me desespero…
Pasa el tiempo y se que nadie, nadie, sabrá por qué hago esta canción.
Pasa el dia y otra vez solo quise hablar yo...
Por: Elva Rubio | General | Comentarios (0) | Referencias (0)