llovia, no me importaba, yo seguia sentada en esa banca del parque mojandome por completo...
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Viernes, 10 de febrero de 2006
La Sra. Amor urga en mi mente tambien...
- Un poco de cuidado señora, que me esta usted pisando la esperanza.
- Huy, perdona, no la había visto. ¿Dónde esta hija?.
- Ahí, es esa cosa verde que hay bajo su pie.
- !Qué mona y que pequeña¡. Y eso de ahí al fondo, de color rojo, y con ese aspecto horrible.
- Es mi corazon, señora.
- Ya veo, ¿y que le pasa?.
- No tengo ni idea, lleva unos cuantos días ahí tirado, sin moverse… Por cierto, ¿qué hace usted aquí, dentro de mi cabeza?.
- ¿Yo?. Pasaba por aquí, venia a inaugurar algo y me he perdido. Estamos en campaña, ¿sabes?.
- Si, algo había oído.
- No tendrás algo que pueda inaugurar por ahí ¿verdad?. Alguna buena idea o algo así.
- Que va, Ahora sólo sueño con barcos hundidos en medio de la niebla. Cosas que nunca sucederan.
- Fantástico. ¿dónde dices que están esos sueños?.
- Ahí, al fondo a la derecha.
- Ah, ya los veo, perfecto. Declaro inaugurado este sueño.
- Oiga señora, no puede usted hacer eso. Mis sueños son sólo mios.
- Huy que linda. Tu tampoco te has leído la letra pequeña del contrato ¿verdad?. Toma lee, aquí lo pone. Tus sueños me pertenecen.
- Mierda.
- Si, eso dicen todos.
Mortiel...
Por: Elva Rubio | DIArio | Comentarios (0) | Referencias (0)