llovia, no me importaba, yo seguia sentada en esa banca del parque mojandome por completo...
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Viernes, 10 de marzo de 2006
De tiempo en tiempo me reencuentro con mis demonios. Esta vez la visita se pospuso demasiado y llegaron de improviso. Me raptaron para dejarme arrinconada entre el miedo y la impotencia, vigilada de cerca por la desesperación.
Me sentí transportada ingrávida de mi mundo seguro y estable para verme transitar las calles de su mundo, ese que se evita por decreto. Estos demonios, cabe decirlo, no son tan extraños, ni rojos como dicen los cuentos. Tampoco tienen ningun apéndice extraño en la cabeza o cauda, lo extraño en ellos es su normalidad. Se confunden con los demás para estar cerca y chuparnos la felicidad.
Fieros y despiadados, peludos y bien vestidos. Los observo y ellos me sujetan de aquellas partes vulnerables a través de las que pueden arañar mi alma. El cuerpo pareciera intocable. Preferiría quizá un infierno a esta nube extraña en donde flotan y nos tienen atrapados mientras allá en el mundo nuestros cuerpos deambulan como autómatas viviendo sin guía.
Hoy, sumergida con los demonios, tejo una cuerda mágica que me proteja de caer así, para atarla a mi cintura y regresar al mundo de los vivos.
Anhelante aguardo el roce de tu mirada en mi piel. Carcomo las uñas de los pies mientras el reloj se detiene un minuto por cada segundo. Quiero sentir pelo, piel, ojos y bocas juntas, revueltas, separadas, jadeantes, confusas. Todo, sin aguardar ningún turno, ninguna nada.
De momento sólo espero
Yo no escribo poemas. Nunca quise escribir poemas. Ni siquiera soy aficionada a leer poesía.
Mi escritura es una miríada de fragmentos, dándole vueltas a mis obsesiones. Siempre los mismos temas.
Sólo vuelvo a robarme las palabras para decirles que necesito que me entiendan. No tienen que hacerlo si no quieren. Tienen que hacerlo si me quieren. Si no pueden entenderme, nada los obliga. Sólo sean respetuosos: No digan que quieren a quien no conocen.
I’m trying hard.
Hágase la luz. No lo tomen en serio.
MORTIEL
Por: Elva Rubio | LITERATURA | Comentarios (0) | Referencias (0)