llovia, no me importaba, yo seguia sentada en esa banca del parque mojandome por completo...
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 29 de marzo de 2006
Quizá la primer razón fue una especie de catarsis que comenzó en ese rincón al cual llamé “Desde mí”. Esa absurda necesidad de vomitar en fresco todos los sentimientos encontrados que se salían por los ojos y los poros de la piel, pero que el resto del mundo no podía interpretar. Quizá porque vivo en un mundo aislado donde la comunicación pasa por las poses y los movimientos ficticios de la practicidad y la negociación. Donde todo es bonito, brillante y no hay cabida para el dolor ni la debilidad.
Y ahí me despaché a gusto con rabia, impotencia y lágrimas. Sin pensar en quienes podían leerme ni en las heridas que podía causar mi dolor. Por esa necesidad de sacarlo todo y escupirlo al mundo sin tener que decir “excume” ni “sorry”. Y que me valiera un soberano pepino si ella, el, ellas y los otros llegaban a leerme. No tuve miramientos hacia la redacción o la gramática, mi blog no es un espacio literario aunque pusiera mis poemas. Ni tampoco era pensando en ser manual de cómo ser yo, de cómo salir, de cómo se vive en esta vereda.
Digo lo que quiero decir, y todo lo escrito, escrito está. Aún ese envasado de meter todos los sentimientos en una misma bolsa, como una especie de terapia desde casa y sin tener que aguantar la cara frígida de alguna psicóloga.
Si algún comentario llegaba, bienvenido, pero en verdad no esta en mí escribir para recibir los comentarios de los ojos que interpretaran la simbología de mi catarsis.
Y ahí un mundo que empieza a cambiar.
Este blog no ha ganado concurso alguno, pero ha ganado mi admiración y mi respeto. Por el simple hecho de haber alumbrado mis oscuridades y ayudarme a poner en orden mis contradicciones. Por eso al analizar las razones por las cuales tengo un blog, va mi humilde reconocimiento. Por tener la gran culpabilidad de hacerme mejor persona a través de un blog.
(continuarán las otras razones por las cuales tengo un blog)...
Y sigo desahogandome sin importarme los demas...
A veces uno hace tonteras.
Como por ej. enviar un mensaje como si fuera un naúfrago.
Meter un papelito en una botella diciendo:
- "¡Aquí estoy!. Esperando que me rescates del olvido".
Uno escribe una carta o envía un email como si mañana no fuera a despertar. Como si estuviera despidiéndose sin decir adiós.
Y quizá el otro ya esté tan lejos de uno, que no pueda leer esas letras.
La tristeza me parte en dos.
Esa tristeza que viene no sé ni de donde.
Por ahí, desde el óvulo que fuí.
O desde que me convertíste en abandono.
Tengo veinte minutos para pensar y un balance que hacer.
Podría resumir:
es un hermoso mundo.
A cada minuto una lágrima se desliza por un rostro; mientras en otro espacio y en otra cara, una sonrisa se instala sin permiso. Al mismo instante que un río de sangre corre debajo de algún cuerpo, al otro lado del mundo, un nacimiento ilumina la vida de alguien.
El mundo se mueve entre la muerte y la vida. Y en el medio nosotros armamos la historia.
Esta historia mía que te incluye a ti que estás cerca o que estás lejos. Que te conozco o eres desconocido. A ti que me lees y sigues de largo. Y a ti que entrás a casa y decides quedarte con un comentario. Podría nombrar todos que han entrado a esta casa. Pero sería injusta con los que pasaron, y entraron sin nombrarse.
Así que destapo mi champán por los ojos que leyeron estas letras. Por cada mano que escribió un comentario, por cada mente que visitó mi hogar.
Mi único balance es que a pesar de las muertes, de las guerras, de las lágrimas, de las injusticias sociales y de las otras injusticias (de esas que también yo he cometido) este es un hermoso mundo donde todavía quiero estar.
mortiel-
Por: Elva Rubio | General | Comentarios (0) | Referencias (0)