llovia, no me importaba, yo seguia sentada en esa banca del parque mojandome por completo...
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Jueves, 18 de mayo de 2006

1.
hace días tenía en la cabeza la imagen de miles de piezas de dominó acomodadas una tras otra sobre un descampado hasta que empezaban a derribarse en cadena. esa imagen que seguramente todo el mundo ha visto en la TV.
yo pensaba en esa gente que acomoda las piezas dominó una tras otra, pensaba en que pensaban mientras acomodaban esas piezas. generalmente es algo que le gusta hacer a los japoneses.
imaginaba al equipo de japoneses, concentrados, poniendo las piezas con el cuidado de un cirujano, una tras otra, exactas. hasta que un día se deciden derribarlo todo y disfrutar con ello: disfrutar del derribo.
pensé en que si ellos se harían esta pregunta cuando todas la piezas estén derribadas: “y ahora qué?
todo esto, pues a veces tengo la impresión de que mi vida es así como esta imagen del dominó.
me la paso ordenando piezas de dominó, con precisión de cirujano, casi como una manía hasta que un día se derrumba todo.
no sé si decir que disfruto del derribo como los japoneses, pero sé que cuando el derribo sucede, dejo de acomodar cosas en mi vida. ya no acomodo las piezas y me dejo llevar por todo quizás hasta por la misma fuerza que derribó los dominós.
(a veces es agradable dejarse llevar, tan agradable como ver en la tele cuando caen los dominós)
entonces me vuelvo como una de las piezas de dominó de un equipo de japoneses, cayendo por inercia en medio otras miles piezas de dominó que puede que sean otros como yo o quizás yo misma.
inercia y derribo.
el derribo me lleva a escribir.
pero yo sí, después del derribo me pregunto: ¿y ahora qué?
2.
a veces creo que no conviene hacerse tantas preguntas.
aunque lo haya dicho einstein, a quien admiro (porque ese sí que era genio).
él decía:
lo importante es no dejar de hacerse preguntas.
un día me voy a encontrar con einstein y le voy a decir:
sí, es cierto lo que dices, albert, pero a veces las preguntas pesan porque uno quiere una respuesta inmediata, quiere saberlo todo.
tú, es que sabes mucho. si hasta sabes-porque yo sé que sabes- que dios existe por eso supongo que te será más fácil encontrar las respuestas.
imagino que primero einstein trataría de darme una respuesta a mi pregunta “y ahora qué? con una formula matemática o una ecuación lógica.
al final seguro como no le entendería nada, me diría: bueno, anda ve y haz lo que siempre haces.
y respuesta, eso es: escribir.
entonces como me sigo preguntando ¿y ahora qué? escribo esto.
3.
mi mama me dice que abra la biblia con los ojos cerrados y que encontrare la respuesta a mi pregunta.
yo aquí no tengo biblia, entonces abro libros de poesía o sino pongo una canción y cierro los ojos.
hoy día en lugar de los libros, puse una canción.
entonces sale una canción de oasis, de oasis que me gustan pero nunca tanto como para creer que tienen una respuesta
pero hoy fue la revelación:
la canción se llama “keep the dream alive” y dice un pedazo de la letra que se me quedó: “the answers dissapear when i open my eyes”
entonces me dije, luego de que caigan las piezas del dominó,, luego de las miserias,, luego de sentirte un poco sola con el trabajo y estarte creyendo lo de Marissa y un poco allá y no aquí, luego de tener el corazón en el bolsillo, luego de saber que el mundo se está acabando, luego de volver a casa en el camion en silencio oyendo sólo mi respiración y mis latidos, luego de mi derribo, luego de tanto, entonces lo que debo hacer es seguir soñando y no abrir los ojos.
TE EXTRAÑO RAUL
mortiel---
Por: Elva Rubio | DIArio | Comentarios (1) | Referencias (0)
Luz D Luna | 19-05-2006 19:24:05