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MoRTIeL

Martes, 27 de noviembre de 2007

fiebre


1.
Lo de la fiebre es algo que nunca me ha disgustado del todo.

Es como estar enamorada.

Y el amor es otra cosa que no me disgusta del todo, aunque a veces, lo confieso, me ha puesto verde, verde Lorca, verde carne, pelo verdo y por lo mismo ”las cosas la están mirando. Y ella no puede mirarlas”.

Yo tengo que verlo todo, ver y ser vista, de eso se trata.

Y el amor también se trata de eso.

Exhibirte mientras alguien te contempla o contemplar al exhibicionista que se sabe visto.

Exhibicionismo puro como este texto.

Pero no tengo ganas de escribir sobre el amor, ¿quién escribe sobre el amor cuando le duelen los nudillos o las artículaciones del hombro izquierdo?

Bastante más podría escribir sobre el desamor con esta sensación de algo que me raspa en el fondo de la garganta.

El desamor raspa.

Desamor como clavos en mi paladar que se oxidan, el desamor que no me dejó decir la última palabra, el desamor es un silencio que pesa.

Hay desamor aún en el brillo febril de mis ojos.


Pero mejor vuelvo a la fiebre.

2.
La fiebre le da un brillo especial a todo lo que me rodea, es como un resplandor de nébula sobre cada cosa.

La fiebre hace que sienta que las extremidades se me estiran, hace que el cielo de mi habitación se llene de estrellas, mientras siento que mi sangre está llena de burbujas, rojo efervescente.

Creo que cuando Dios creo al hombre o a los miles de hombres, lo hizo con fiebre. Tomó entre sus manos un poco de arcilla fría y con el calor empezó a jugar como un párvulo lo haría como la plastilina.

Así nos hizo, blandos, tibios, vulnerables y efervescentes.

Por eso, el desamor nos duele y nos hierve tanto, nos raspa en cada burbuja interna, vuelve nuestras efervescencias dolorosas.


3.
Hace días se me rompió un termómetro.

Eso me recordó a mi infancia. Me encantaba romper termómetros y guadar el mercurio.

Sigo pensando que el mercurio tiene vida.

Si yo no supiera que la gente lleva sangre dentro de las venas, pensaría que lleva mercurio.

Ese afán de escurrirse a veces y perderse, como una gota diminuta o juntarse en una bola muy grande, eso es típico de la gente.

(Sino que lo digan los sociólogos que siempre hablan de esas cosas)

Pero yo alguna vez he visto a alguien sudar plateado, así debe sudar también la luna de Leonard Cohen ”in the bed where the moon has been sweating” así yo también vi que ese sudor plateado se quedó una vez en mis sábanas.

Sudor de mercurio, plateado como el de la luna.

4.
Pero el sudor de la fiebre es anaranjado.

Como un atardecer de verano.

Hace que el cuerpo de uno se vuelva la superficie donde se pone el sol, y entonces los filos del cuerpo se transforman en el horizonte donde un sol de 38 grados se oculta pero sigue calentando. La fiebre convierte al cuerpo que yace en la cama es un desierto de arena hirviendo, con penunbras tibias entre las dunas de las clavículas, en los nudillos, oasis en los ojos vidriosos.

5.
Hoy en la cama mientras esperaba una baja de temperatura con ibuprofeno que me vendio un mago, imaginé que era un país.

Imaginé que en las televisiones y en los periódicos de toda la población que habitaba en mi cuerpo, los reportes del clima sentenciaban, ”ola de calor”.

Empecé a sentir un hormigueo en todo el cuerpo y pensé que era toda la gente que me habitaba la que se movía en busca de un lugar más fresco.

Y entonces llegaban a las palmas de mis manos, húmedas, que sudaban un poco frío.

Tenía millones de habitantes calurosos, con sombrillas de playa y ropas ligeras en mis puños. Un poco desolados, tristes y ridículos como cuando la gente va en grandes grupos a las playas y entonces lo rompe todo.

Cerré los puños y los maté a todos.

Se volvieron mercurio.

Y fui entonces un país desolado.


6.
Cuando tengo fiebre leo poesía. Pues las palabras me calan más hondo, las palabras metálicas se funden dentro de mí como dagas que ya no me cortan sino que me abrazan, me arrullan.

Hoy en cama leía a Aleixandre

Corazón negro. Enigma o sangre de otras vidas pasadas,suprema interrogación que ante los ojos me habla,signo que no comprendo a la luz de la luna.Sangre negra, corazón dolorido que desde lejos la envías a latidos inciertos, bocanadas calientes,vaho pesado de estío, río en que no me hundo,que sin luz pasa como silencio, sin perfume ni amor.Triste historia de un cuerpo que existe como existe un planeta,como existe la luna, la abandonada luna, hueso que todavía tiene un claror de carne. Aquí, aquí en la tierra echado entre unos juncos,entre lo verde presente, entre lo siempre fresco,veo esa pena o sombra, esa linfa o espectro,esa sola sospecha de sangre que no pasa.¡Corazón negro, origen del dolor o la luna,corazón que algún día latiste entre unas manos.beso que navegaste por unas venas rojas,cuerpo que te ceñiste a una tapia vibrante!

Me gusta mucho Aleixandre, me gusta la fiebre en sus palabras.

Y así con el libro sobre mi pecho y con las manos sobre el, me quedé dormida.
Imaginaba, mientras el sueño llegaba, que era un país desolado con una montaña que en lugar de tierra era una montaña de papel y de tinta: una montaña de letras, de palabras, de poesía.

MORTIEL

Por: Elva Rubio | General | Comentarios (7) | Referencias (0)

Comentarios

Este post es bello bello como algo que no alcanzo a recordar (o simplemente porque no me parece bien hacer una comparación). Por un momento tuve frente a mí la bruma de tu fiebre. Si es esto lo que te provoca la fiebre, enhorabuena.
Aleixandre es muy bello, también: Yo recuerdo ese verso de La destrucción o el amor (o algo así), que dice: Cuando contemplo tu cuerpo extendido
como un río que nunca termina de pasar...

Un saludo.

mauricio salvador | 27-11-2007 20:34:56

Qué maravillosa, tu fiebre.
Me has hecho sentir voyeurista y me gusta.
Lástima que, cuando me pica la garganta, a mí solo me salen mocos :(

-otra exhibicionista-

SCAVENGER BRIDE | 27-11-2007 20:36:32

Así que por aquí sigues. Y en plena forma, como siempre, y practicando el sano arte de escribir de madrugada.

puagh | 27-11-2007 20:38:38

Cálido texto. Desde que hace unos meses encontré la vesania, siempre es un placer (!?) leerte.
Dios... tengo fiebre!

hacker fox | 27-11-2007 21:20:35

Sé que no me paso a menudo por aquí desde que te descubrí -eso me fastidia, así que voy aprocurar remediarlo-. No te voy a decir lo que los demás, simplemente que me encanta cómo dices las cosas, Ves.
Ojalá nos escribiéramos más.
Tengo algunos cuentos para pasarte, sólo hace falta que me los pidas. Me gustaba cuando me decías que echabas de menos cosas de la isla antigua.
Creo que en breve te escribiré un mail.

Matias | 27-11-2007 21:22:18

Acabo de imprimir este post, lo he doblado en cuatro y me lo he llevado a pasear todo el día en el bolsillo trasero de mi jean, no lo he abierto para nada, no era necesario, me acompañó todo el día..gracias por escribir

SUMMERS | 27-11-2007 21:24:07

si. la fiebre es como estar enamorada, y a mi me gusta como te da la fiebree, pero mejor ya no tengas y amonos pos unas chelitaas!!!
chido elvita
aqí andamos
cuidece
y nos vemos prontito

diana♥ | 03-12-2007 18:00:51

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