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MoRTIeL

Miércoles, 26 de diciembre de 2007

a VECES uno busca respuestas en las cosas que no se tienen




1.
Para Anett Fragoso


ese dia llegamos yo y Anett a la playa, miramos el mar que en realidad nos resultaba pequeño y encerrado. aún de pie y antes de deshacer el bolso con las toallas y los juguetes de ese entonces, Anetita dijo "al otro lado, la playa es más ancha, más bonita, el mar es muy grande y hay menos gente" señaló un cerrito que decidimos escalar en enero, con el sol que nós dolía sobre la piel que entonces tenía bastantes años menos.

al llegar a la cima del cerrito hicimos un alto, tomamos un poco de agua y recuerdo que, aunque ya había visto el mar muchas veces, esa fue la primera vez de varias que lo vi realmente porque yo he tenido varias primeras veces con el mar así como primeras veces con el amor y todas esas cosas grandes, llenas de espuma y de arena, donde la gente se acuesta, veranea, atardece, se insola y deshidrata y hasta a veces, agoniza.

ahí, estando arriba Anett me dijo "viste, yo te dije". bajamos el cerito a zancadas, casi revolcadas en la arena que nos raspaba las escamas de niñas aún, como dos peces secos buscando el mar. llegamos a la orilla y nos sentamos en la arena húmeda. la playa estaba vacía. nos quitamos la ropa para entrar al mar pero nos detuvo la presencia de un salvavidas que sacaba en brazos a un ahogado.

nos quedamos jugando en la arena un rato, luego volvimos a la playa pequeña por el mismo camino, sin prisa y en silencio. nunca nos abrazó ese mar que nos llamaba desde lo alto del cerrito.

en el fondo de nuestras cabezas de 19 años parecía habernos quedado la moraleja de una fábula que resultaba como una carta comodín en nuestra memoria, el acertijo aplicable a cualquier vivencia futura, esa fábula que siempre recordamos pero que nunca entendimos.



2.
A mi pasado

por esa época solía fijarme en los esqueletos de cangrejos que siempre estaban acostados sobre la arena, como una imagen plana, un dibujo, pintura blanca sobre ocre, daba un poco de pena saber que fueron cangrejos andando de lado, y luego, morían en un solo sitio y quedaba solo su esqueleto armado e inmovil como una huella de una vida detenida.

tomaba los restos de los cangrejos y los levantaba, los hundía en la arena, en vertical, les daba otra forma y a veces eran puentes, bosques árboles blancos, soldados en batallon, gente en una línea haciendo cola o partes del animal que revivían ante mis ojos.

luego, deshacía todo y lo tiraba al mar, el cangrejo en pedazos y todo desaparecía.


hace dos años entregaba mis manos al azar porque quería creer que existía un destino, es más fácil, me decía, levantarme y aceptar que los astros confabulaban entonces (y ahora) para la melaconlía, que la luna me desafanaba y menguaba y yo con ella, que neptuno estaba enojado el día que nací y por eso me dejo la furia, y que más daba, que no era culpa de nadie sino del sol dominante interpuesto ante la luna cambiante que las cosas de pronto se fueran desenredando, era más fácil, pensar que el plato de arroz, el espejo que lloraba y la cama caliente ya estaba escrito.

quería seguir el guíon.

entregué mis manos y me dijeron: veo firmeza en tus manos, aunque no veo el destino.

(nunca lo tuve)



(a veces uno busca respuestas en las cosas que no se tienen)


3.
Para Mi

sucede a veces que los días parecen llegar con un tumor oscuro que nace en alguna parte de las horas, hay un llanto desgarrado debajo de las copas, una tristeza sobre el mantel, un vacío en las ventanas, melancolía en las toallas húmedas del baño, algo se marchita en las restos de comida.

en esos días suelo quedarme quieta para que nada se rompa y no me sangren los espacios, que no estallen las cosas como granadas en mi mano, camino sobre la punta de mis pies por lo cotidiano, campo minado, me acuesto por horas e inmóvil y espero a que el día solo vaya pariendo el dolor ante mí, sin tocarme, que poco a poco, se vayan rompiendo las cosas, que estallen a lo lejos, que me duela un poco menos, sin que yo me mueva, que si hay guerra y aunque me mate, que por favor ésta estalle, literalmente, que empiece sin que yo tenga que disparar.



esta noche mi corazon ha vuelto herido otra vez y creo que ya me he acostumbrado a su dolor. ya sé que no se morirá. sé que debo revisarle los huesos, los músculos, aguantar que me muerda y que se esconda en mi armario, debo usar mi mano violenta y evitar que no me lama las heridas, buscar la solución en un frasco y lavarme las heridas en una pelea.

a veces creo que él también sabe de mis heridas y ya se ha acostumbrado. en estos días abultados en los que regreso llena de heridas, me escondo en la oscuridad de mi habitación a lamerlas, él se acuesta a mi lado, saca sus garras y las hunde en mi piel descubierta, reacciono ante el dolor y me mira como comprobando que aún sigo viva, suspira, lo sabe, él sabe de peleas, se da la vuelta y dormimos heridos los dos la siesta.

ambos sabemos que tenemos varias vidas, habrá que seguirlas gastando.

me voy.

P.D.
mi sobrino es un bombocito, ya nacioooo y aveces me duermo pensando que estara haciendo, esta todo hinchado aun pero es ua cosa hermosa

Tambien quiero agradecer a Lumier xq ahorita que me hablo me dijo algo que me hizo sentir bien, y sin nada que llorar...
Yo pensaba que tu Sashevska, o Lumier como tu quieras, eras puro pedo, pero no es asi y ahora lo descubri,
Feliz Nvidad y Año nuevo


este es mi muchachote, bueno no es mio pero esta tan hgermoso que hasta parece...
felicidades ami hermana favorita Adriana, que mañana es su cumple no. 27...
todavia me acuerdo cuando nos peinaba nuestra madre, mas a mi, pero tu siempre fuiste muy seria y yo era un desmadre...
te amo hermana...
Y tu bebe esta bien hermoso...

mortieL*


lo cotidiano, ya no es real / o al menos eso quisiera / rueda, fortuna / contra las furias inoportunas / que nos vuelven monstruos

rueda d la fortuna/ heroes del silencio

Por: Elva Rubio | General | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios

testigos son 5 minutos que traté de escribirte algo pero no pude escribirte nada

carlos | 26-12-2007 19:53:32

¿Conoces el caso del gemelo suicida que se equivoca y mata a su hermano?

(es un chiste, me gustaria hacerte sonreir)

nadie | 26-12-2007 19:54:31

Me haz hecho sonreír evocando lo especial que puede ser un ambiente como la playa en una determinada etapa de tu vida.

A veces lo cotidiano nos abruma hasta en los más pequeños detalles.También tengo una propensión a elaborar teorías algo densas sobre sucesos que en apariencia no necesitan mucha explicación.Al final me quedo con mi vida,mis rincones, mis espaciadas sorpresas y el guión que no quiero recordar pero que siempre termino memorizando.

Saludos

Jorge

CSHATZ67 | 26-12-2007 19:57:54

oe yo cuando era mas chiquito y aun ahora que voy a la playa busco a los muy- muys en las orillas humedas y me gusta sentir sus cosquillas en mis manos

su desesperación por querer regresar al agua

ese escurrirse entre los dedos
con tantas patas

chau y ojala tu novio cure tus heridas
aunque te diria que esas nos las tenemos que curar nosotros mismos

"que germine un momento precioso y le suceda la vulgaridad ,y nadar mar adentro y no poder salir"

eso es de otra canción de heroes

chauuuuuuuu

basquiat | 26-12-2007 20:02:03

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