llovia, no me importaba, yo seguia sentada en esa banca del parque mojandome por completo...
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Miércoles, 16 de enero de 2008
No suelo pensar en la escuela, pero por estos días he recordado que cuando terminé la secundaria, ese último día de clase, rompí mi blusa blanca. La rompí del costado, desgarré con mis manos esa blusa pintada entonces con palabras que olvidé en pocos días, el típico “nunca cambies” repetido en distintas caligrafías de colores, como un sedante invitándote al marasmo de la adultez que ahora esta y yo rompiendo la blusa y al mes siguiente siendo otra, sin uniforme, con otras maneras, y haciendo otras cosas, con el final que yo misma había desgarrado con mis propias manos para no volver a eso.
Los finales, para mí, son una ruptura, un golpe, un portazo, una explosión o una puñalada. No hay final en la señal del pañuelito blanco agitándose en la estación antes de la partida del tren si antes no hubo violencia.
Después del colegio, los finales se me hicieron necesarios y se repetían vestidos de distintas maneras en los años que siguieron: hubo finales que fueron filas de puertas cerradas, finales esparcidos en el aire que cruzaban océanos, hubo finales de hogueras en silencio donde todo lo pasado ardía, hubo finales formales con firmas, matasellos, finales que han costado y que he pagado, hubo finales tan simples como hacer una maleta, bajar escaleras y cerrar una puerta, hubo finales densos que se estiraron como sombras sobre mis días y luego se volvieron aire, hubo finales en miradas que no volví a ver, hubo finales en seco y de una sola palabra, hubo finales cobardes que llegaron en silencio a quitarme el sueño y a dolerme con un golpe de realidad en las entrañas, hubo finales sin juicio final ni fin del mundo, sin infierno ni cielo, ni justos ni pecadores y también hubo finales que aparecieron mientras amanecía y yo caminaba a solas por una ciudad ajena doblando una esquina, silbando y sabiendo que ya no volvería a pisar la calle recorrida nunca más.
Desde hace ya algunos meses decidí finalizar este blog. Más de una noche sin dormir estuve tentada a presionar el botón “delete blog” pero planear el final, yo que he tenido varios, es algo que –me he puesto a pensar- siempre me toma tiempo y quizá es algo que disfruto, (planear el crímen perfecto, sí, todos tenemos algo de crueldad) porque el mismo final es como construir algo al galope, algo así como lo son ahora estás líneas que aquí escribo, como una montaña de tantas cosas que se van acumulando para ser derribadas en segundos con la violencia de un portazo, de un empujón, de la ráfaga del libro cerrado o con la sutileza del segundo del susurro de un “click” en un detonador que explota.
El final es siempre un segundo. Lo de antes y lo de después no importa en ese segundo del estallido de la bomba.
Durante tres años estuvo el personaje que me acompañó en tantas madrugadas a escribir. Ella me despertaba y me decía cosas al oído y yo las escribía, o a veces era yo quién le decía cosas a ella y ella las escribía y hasta me las arreglaba.
Ahora, ambas hemos pensado en separarnos y para acabar bien, como amigas que somos, yo para no matarla de golpe, la dejé en un librito rosado del cual me despedí hace meses, además le regalé a mi gato imaginario.
Ella, mucho más generosa e inteligente me dio el regalo de conocerte a ti que has cambiado el orden de mis días y más. Además, ella me enseñó mucho sobre el atrevimiento y sacó mi lado más naiv cuando me dejaba con sus lápices de colores. También me hizo pasar momentos muy divertidos en esos lugares a los que volví y que alguna vez los creí cerrados a mí, cuando ella me llevó de la mano y hasta me prestó su ropa y su soltura para conocer a algunas personas que con el tiempo se conviertieron en gente que aprecio, y como siempre, ella se quedó conmigo para acompañarme en todo este tiempo de textos escritos, tiempo que disfruté mucho mientras duró, aunque ahora, ni yo ni ella volvamos a esto, ni a releer o a decir algo sobre lo que aquí hemos dejado.
Me da un poco de tristeza ahora que ella ya se ha ido, hoy que escribo yo y ya no ella y me ha dedicado una canción, con ustedes con todos estos textos que en algunos días desaparecerán.

A mí no me queda ya nada más que decir, tan solo dos últimas palabras que quizá parezcan poco, pero que dicen mucho, palabras mías que se las dejo a todos ustedes que siempre estuvieron allí leyendo: MUCHAS GRACIAS.
ME VOY
MORTIEL
Por: Elva Rubio | General | Comentarios (7) | Referencias (0)
mire que yo ya sabía pero por ahí pensaba que no, que no iba a pasar, pero entiendo, y sé que está bien, y también me imagino lo que está usted sintiendo veci.
yo lo que quería decirle es que me quedo siendo su veci así usted se mude y yo me haya quedado muda, que eso no importa, que igual la seguiré sintiendo vecina en esto que no sé definir.
le mando un abrazo, pero no se preocupe que no es abrazo de partida, sino de cariño.
todito lo mejor y más brillante para usted,
MM
Maria Mayo | 16-01-2008 00:08:44
gracias por este cuaderno tan bonito. te acuerdas de los villancicos de la navidad pasada? ala. uuu uuuu uuuuu
saludos reini
Alvaro Lasso | 16-01-2008 00:13:32
mierda.
espero que te vaya muy bien y que tengas mucha suerte y que los caminos que nos quedan por delante se crucen alguna vez.
hasta siempre mortiel.
anonimo | 16-01-2008 00:16:05
asu... ahora me gusta mas tu blog, y me siento viendo como el chavo se va de la vecindad, con la musiquita de fondo, y mi vieja diciendome -- no se va, ya vas a ver que mañana regresa -- pero en que canal buscarte a que hora. ahora pienso que no te lei mucho que solo fue lo que me gusto y cuanto mas me faltará y cuanto mas me gustará... espero no te falten madrugadas de rocio luces naranjas de calles humedas tiendas sin marlboro y algun flaco que pueda convidarte... supongo que tienes una nueva hoja en blanco que garabatear, que te diviertas y pasa la voz pe'
Alberich | 16-01-2008 00:21:37
anonimo | 16-01-2008 00:54:04
no es más que un hasta luego...♫
... no es mas que un breve adiós...♪
.
.
.
(típica canción de promo -_-')
.
.
.
Eeeennn fin Mortiel, solo te pido (si algo puedo pedirte), es que no te vueles el contenido de este blog, tal como pasó con toda la vesania (que no creo que quepa, por más espacio que haya).
.
.
.
Estamos igual con ese par de palabras (que solo son dos, tán fáciles de pronunciar)
.
.
.
Por todo, Elva... gracias.
Hacker Fox | 16-01-2008 00:58:33
mucha suerte elvarista.
ojalá y pueda seguir leyendo tus escritos que a veces pienso que lo haz escrito pensando en algo quete conté.
aunque no estaría mal que lo dejaras para que como dijo la persoona " aunque sea para alimentar la nostalgia"
espero verte pronto
besos
Diana | 28-01-2008 01:19:34